Emma Myers de “Merlina” afirma que tener una relación con Dios le ha cambiado la vida
La actriz estadounidense Emma Myers, reconocida por interpretar a Enid Sinclair en la serie Wednesday, compartió recientemente cómo su encuentro con Dios marcó un antes y un después en su vida, especialmente durante una de las etapas más difíciles que ha atravesado La actriz explicó que llegó a pasar varios días sin dormir y que la situación se volvió tan agotadora que sentía que ya no podía continuar. “Estaba pasando el peor momento de toda mi vida”, expresó Myers al recordar aquella temporada.
Según relató, incluso debía presentarse a trabajar después de haber estado hasta tres días despierta. Aunque reconoció que los problemas de sueño estaban presentes en su familia, aseguró que su propia experiencia llegó a un punto límite donde buscó ayuda espiritual.
“Estaba pasando por un momento tan malo que simplemente dije: ‘Ya no puedo soportarlo más. Por favor ayúdame, Dios. No sé qué hacer’”, contó la actriz al describir la oración que marcó el inicio de una nueva etapa en su vida.
Biología
Después de ese momento, Myers explicó que comenzó a poner su confianza en Dios y a desarrollar una relación personal con Él. La actriz aclaró que su acercamiento a la fe no se trató únicamente de pertenecer a una institución religiosa, sino de conocer a Dios de manera cercana y personal.
“No quería ser parte de una iglesia organizada, sino tener una relación con Dios”, afirmó Myers, quien aseguró que esa decisión produjo un cambio profundo en su manera de vivir. “Me cambió completamente”, añadió al hablar del consuelo que encontró en su fe.
La protagonista de “Wednesday” también compartió un mensaje sobre la importancia de acercarse a Dios sin esperar alcanzar la perfección. Para ella, una de las verdades más importantes que descubrió es que Dios recibe a las personas tal como están y trabaja en sus vidas en medio de sus luchas.
“Él se encuentra contigo donde estás”, expresó Myers. Además, añadió: “No tienes que ser perfecto. Estoy lejos de ser perfecta. Si tuviéramos que ser perfectos, nadie sería digno de ello”.

