McDonald’s se convierte en escenario de evangelización: jóvenes anuncian a Jesús”

Un grupo de jóvenes  cristianos sorprendió a clientes de un McDonald’s en São Paulo, Brasil, al comenzar a predicar el Evangelio dentro del restaurante el sábado 29 de agosto. Lo que comenzó como una breve reflexión terminó incluyendo mensajes sobre Jesús, oraciones y alabanzas mientras las personas permanecían en el lugar. La acción fue protagonizada por integrantes del Emmaus Movement, un grupo formado por cristianos de diferentes iglesias.

Comida rápida

Los jóvenes habían participado previamente en una reunión del movimiento y después fueron juntos a comer al establecimiento. Según el relato publicado por Guiame, mientras estaban allí sintieron que debían hablar públicamente de Jesús a quienes se encontraban en el restaurante. Sin un templo, plataforma o escenario, comenzaron a compartir su mensaje en medio de las mesas y los clientes. Adriano Júnior fue uno de los jóvenes que tomó la palabra y comenzó aclarando que no pretendían interrumpir la noche de quienes estaban allí. Luego lanzó una pregunta sobre esos encuentros inesperados que pueden ocurrir en la vida y declaró: “Jesús marcó este encuentro contigo aquí en McDonald’s”. Su mensaje apuntó directamente a que aquella coincidencia podía convertirse en una oportunidad para que las personas escucharan acerca de  Cristo.

Religión y creencias

Bianca Vitória continuó la predicación hablando del vacío que muchas personas intentan llenar por medio de relaciones, lugares y otras experiencias. “El único que puede llenar nuestro vacío es el Señor”, afirmó, agregando que nada de aquello termina siendo suficiente para satisfacer completamente el corazón. La joven aseguró que quien realmente puede llenar ese vacío es “Aquel que te creó”, dirigiendo el mensaje directamente a los presentes.

Mientras los clientes continuaban escuchando, Bianca presentó a Jesús como la respuesta para quien busca paz y un lugar al cual pertenecer. “Hijo, hija, hay un lugar en la mesa para ti”, expresó antes de afirmar que la paz que una persona necesita se encuentra en Jesucristo. También recordó el sacrificio de Cristo, señalando que el creyente fue comprado con algo mucho más precioso que el oro: su sangre.

Otro joven que participó de la acción habló directamente a quienes podían estar atravesando problemas que nadie más conocía. Dijo no saber qué enfrentaba cada persona, pero afirmó que Dios ve, guarda y cuida, y todavía ofrece una oportunidad de perdón. El mensaje fue sencillo y frontal: aun en medio de luchas ocultas, ellos anunciaron